(mujer, soltera, profesional, seglar del tercer mundo, comprometida con la promoción de su pueblo, pertenece a grupo cristiano)
“La invitación que nos hace Jesús es permanente, y nuestra negativa también es permanente, las multiples ocupaciones que consideramos muy importantes nos quitan la posibilidad de encontrarnos con el Señor.
Este encuentro con el Señor no se realiza únicamente en el templo, también lo hacemos a través de las personas que se encuentran con nosotros, con los que sufren y tienen necesidades allí mismo en el lugar donde vivimos. Porque la gran invitación es para que entre todos construyamos el reino de Dios, ese mundo de paz y fraternidad que permite que todos estemos reunidos y contentos como en un banquete.
Es muy grave que rechacemos la invitación, porque seguramente eso evitará que en cada uno crezca la posibilidad de ser un mejor ser humano, pero tal vez es peor que asistamos a esta invitación y no tengamos claridad en lo que vamos a hacer allí, que busquemos intereses particulares.
Existen muchas personas en estos paises tercermundistas que no se enteran de manera profunda de la realidad de estos pueblos y emiten conceptos equívocos que pueden causar daño.”