(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)
La confianza da asco. Aunque es un dicho popular, tiene algo de razón. Cuánto más confianza tienes con una persona, más fácil es para ti, dejar que sus asuntos no sean tan importantes, y menos problemas tienes para desairarlo o incluso, para enfadarte con él o ella, por cualquier causa, mientras que a los otros, no serías capaz ni de llamarles la atención por cuestiones más graves. Y esto lo decimos porque, en ocasiones, la familia y especialmente los cónyuges, precisamente por la confianza que se tienen, son los que más veces se dicen “no” entre ellos para atender otros asuntos. Aunque, también es verdad, que somos los primeros en arrepentirnos de haber dicho que no, y en seguida, recapacitamos, pedimos perdón, olvidamos siempre y allí estamos donde haga falta, juntos, acompañando a nuestra pareja, o donde sea necesario. Ojalá con la misma naturalidad, pidamos perdón a Dios y hagamos su voluntad.