¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LOS JÓVENES
(mujer, joven, estudiante, pertenece a grupo parroquial)
Tenemos en el Padre un apoyo, una red para cuando nos caemos. Es bonito pensar que en los momentos que creemos que no podemos levantar cabeza, Él está ahí para darnos esperanza y fuerza.
Me he dado cuenta este año al tener algún percance familiar, porque además del apoyo de mis padres, tíos,… me he podido refugiar en el Padre para poder llevarlo de la mejor manera posible.
DESDE LOS ABUELOS
(mujer, casada, jubilada, 3 hijos, 3 nietos, pertenece a comunidad cristiana y movimiento seglar)
Cuantas veces oigo a mis amigos decirme: “vaya suerte tiene tu hija contigo, menudo chollo. Siempre estás ahí dispuesta a echar una mano” Es verdad, y muchas veces pienso que ella no lo valora suficientemente. No sabe lo que es necesitar al alguien que se quede con los niños cuando tiene que salir más tarde del trabajo, cuando se ponen malos y no pueden ir al cole, cuando llegan las vacaciones y tienen que quedarse con alguien, cuando…. cuando… No se ha encontrado con la necesidad porque mamá siempre está ahí dispuesta a echar una mano, siempre adelantándose a las necesidades. Tampoco nosotros somos conscientes muchas veces de la suerte que tenemos y no valoraremos esta disponibilidad del Señor hacia nosotros, ¡Que afortunados somos los que tenemos a Jesús, los que tenemos experiencia de Dios en nuestra vida, los que contamos con Él! Que afortunados disponer de alguien que está siempre ahí preparado para acogerte cuando las fuerzas te fallan, cuando te encuentras perdido, cuando se oscurece tu vida. Esto sí que es un auténtico chollo, ¡el mejor tesoro!.