DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

Durante hace algún tiempo, no sé si es casualidad o qué, pero tanto dentro como fuera de nuestra familia, entre nuestras amistades, se han dado algunas situaciones de enfermedad y también de muerte. En todas estas situaciones, hay un denominador común, además del dolor, del sufrimiento, de la tristeza, también existe la generosidad, el amor, la ternura, la entrega. Sí, nadie es un superhombre, ni una supermujer, es decir, a nadie le gusta la situación, faltaría más y todos lamentan el momento por el que están pasando, o la ausencia que están sufriendo. Por eso, en esta celebración de la exaltación de la cruz, quisiéramos exaltar las cruces, pequeñas o grandes, e incluso insoportables que cargan algunas personas, cuidando o llorando a los que aman. Dios, que llora y sufre con todos los hombres, no es ajeno a este dolor y, por ello, entregó al que más amaba para salvarnos a todos. Lo que nos falta es creérnoslo para que podamos tener vida.


Publicado

en

por

Etiquetas: