¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Sería muy triste que nuestra Semana Santa se quedara con la imagen del Cristo sufriente o de la Virgen dolorosa que hemos visto procesionar por nuestras calles. Eso sería la mitad del cristianismo, la mitad de nuestra fe.
Quizás es conmovedor contemplar la imagen de Jesús, un Dios hecho hombre cuyo mensaje e interpretación de la Palabra es totalmente nuevo, que fué un ejemplo de conducta, ayudando a los más pobres, muriendo incluso por defender sus ideales, dando unas nociones y normas de conducta totalmente nuevas al interpretar la Ley y el judaismo de una manera revolucionaria que hizo que lo mataran… Sin embargo, esto podría pasar igual con Martin Luther King, con Ghandi, con la madre Teresa de Calcuta, gente admirable, profetas de su tiempo… (así entiende la religión musulmana el papel de Yeshua, Jesús, un gran profeta para ellos, pero nada más).
En el cristianismo, Jesús es Dios que se hace hombre para dar la vida y redimirnos del pecado. Eso, que igual nos puede parecer que estaba destinado a los pecadores de aquella época, por que eran malos, muy malos, y que a Dios Padre no le quedó más remedio que enviar a su Hijo, no es así, ha venido y resucita por cada uno de nosotros, por que viene a cambiar nuestro concepto de la plenitud, de la felicidad, nos enseña a ser felices tanto en los momentos difíciles como en los fáciles. Le da un sentido al dolor, a la muerte, a la humillación, al servicio desinteresado, a “amar por amar”…
La Luz de la resurrección nos ayuda a ver Vida en todo lo que acontece en cada momento del dia, sea bueno o malo, por que todo lo permite Dios para nuestro bien.
Por tanto, no habrá Aleluya en nuestra vida si no hemos sido capaces de morir a nuestro yo, si no hemos cambiado aquello que nos alejaba del Señor, si no hemos sido capaces de dar ese paso adelante al encuentro del hermano más necesitado. Es en definitiva,” morir para vivir”.
Canta tu Aleluya con fuerza y alegría en este día y pídele al Señor que te ayude a seguir intentandolo. Disfruta de la Pascua y da gracias a Dios por su Amor inmenso hacia tí, Él te hará darle un sentido nuevo a tu vida. ¡FELIZ PASCUA!