¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Os invitamos a que nuestra acción central e importante de estos días sea la lectura reposada de la Pasión. Busquemos momentos para leerla y releerla. Meditemos sobre ella. Pongamos nuestras vidas a la luz de aquellos acontecimientos. Revisemos nuestra forma de ser y de hacer. Hagamos silencio. Dejemos que Dios nos hable a través de la Pasión de su Hijo, para que nos transforme y logremos ser presencia suya, en medio del mundo.
Os sugerimos igualmente colmar LA Semana Santa de acciones, que nos mantengan en sintonía con lo que recordamos y celebramos como cristianos, sin dejarnos arrastrar por el “ruido” que nos rodea. Podemos centrarnos para ello en algunos versículos o en algunas palabras clave del Evangelio, que nos ayuden e iluminen para actuar. No debemos olvidar que Cristo hoy sigue siendo entregado, negado, crucificado…
En esta línea, te hacemos una propuesta a continuación para procurar llenar estos días, de momentos que nos hagan vincularnos a la Pasión del Señor. Úsala si te resulta válida y si no céntrate en lo que consideres más oportuno.
“Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar”- Procuro denunciar o impedir todas aquellas situaciones en las que hacemos sufrir a los prójimos de palabra o con las obras (insultos, humillaciones, falta de cuidados al medio ambiente…)
Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio- Busco ocasión para darme y repartirme con más intensidad en estos días (visito a algún enfermo, acompaño a alguien que está solo, comparto mis bienes… )Bendigo a Dios por ello.
“Aunque tenga que morir contigo, no te negaré”- Intento no negar mi “ser cristiano”, con todo lo que ello implica, aunque me rechacen, se burlen, entorpezca una imagen socialmente aceptada de mi…
“..Empezó a entristecerse y a angustiarse”- Estoy atento, sin “dormirme” para curar las tristezas y angustias de los que me rodean. Son muchas las situaciones que hacen padecer al ser humano.
“Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu es decidido, pero la carne es débil”- Evito las tentaciones mundanas que me llevan al egoísmo, a querer figurar, a la mediocridad… Me encomiendo al Espíritu para que me de fortaleza.
“¡Que lo crucifiquen!”- No me mantengo indiferente ante los crucificados de este mundo. Me comprometo con ellos, con alguna acción constante que llevaré adelante a partir de esta Pascua.