¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Dios nuestro Misericordioso,
porque Tú nos amas y eres el Dios de la Vida
que nos llamas para seguirte, creer en Ti, amarte,
y llenarnos de tu Vida para tener, nosotros en Ti,
una vida plena que sólo puede dárnosla tu Amor.
Te damos Gracias, Señor Jesucristo y Dios nuestro,
porque Tú eres el Mesías enviado por Dios Padre
para poder llenarnos con tu Luz y para no tropezar
ni caer en la tentación que alejarnos jamás de Ti,
pues Tú eres el único que nos traes la Salvación
y el único que logras llenar de Paz nuestra alma,
en todos los momentos de dolor o de sufrimiento.
Te damos Gracias, Dios Bueno y Misericordioso,
por el don de la vida que cada día nos regalas
para poder compartir diariamente con los demás
todos los dones buenos que Tú nos entregas.
Te pedimos que tenga Misericordia de nosotros
y que no permitas que nunca nos falte tu Luz,
para no tropezar y para poder seguirte cada día.
También te pedimos que tu Infinita Misericordia
nos dé la fuerza necesaria para levantarnos,
cada vez que nuestra debilidad y cansancio
nos haga caer por el peso de las situaciones
de dolor vividas y en momentos de sufrimiento.
Te damos Gracias, Dios nuestro, porque Tú
te revelas a nosotros como Vencedor ante la muerte,
para demostrarnos que el Bien siempre vence al mal
aunque a veces olvidemos que contigo nada es imposible,
y que junto a Ti, nada debemos temer, Dios Bueno,
porque tu Amor todo lo puede y nos da Vida en Ti.
Te damos Gracias, Señor Jesucristo y Dios nuestro,
porque Tú eres la Resurrección y la Vida, y sólo Tú,
eres el Camino que de Verdad nos lleva a la Vida.
¡Gracias, Dios Misericordioso, por la Vida que eres
y que Tú nos das, para así lograr ser fieles tu Llamada
y a la Misión de dar vida a cada hermano nuestro! Amén.