SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LA CUARESMA EN FAMILIA
(hombre, casado, trabaja, 4 hijos, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

A diferencia de Jesús, en nuestras familias caemos diariamente en las tentaciones.
Cuando no existe diálogo ante un problema, cuando no nos sentimos valorados dentro de ella, cuando se busca lo material antes que lo humano, cuando priorizamos el éxito, la apariencia como familia modelo.
Caemos en estas tentaciones porque nos alejamos de Dios y por tanto de vivir en la familia la plenitud que Él nos ofrece.
Ante estas caídas, cada vez veo más necesario que las familias cuidemos la fe de cada uno de sus miembros, desde el niño al abuelo, para ser conscientes del significado de ser “hijo de Dios”, que no es más que sentirse protegido. En definitiva debemos trabajar en la familia los encuentros para tener “Experiencia de Dios” y poder superar las tentaciones como hizo Jesús.

DESDE LOS INMIGRANTES Y REFUGIADOS
(mujer, soltera, participa activamente en la lucha de los derechos de los inmigrantes, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar) 

Jesús en este Evangelio es tentado. Triple tentación: del pan, prestigio y poder. Pero en sí toda su vida fue tentado, desde su Bautismo hasta la muerte de cruz. Jesús no tuvo miedo de crear conflictos, siempre se orientaba por la Palabra de Dios, y en ella encontraba la luz y el alimento.
De esa misma manera en nuestra ciudad, en los momentos de oración con diferentes credos. La Palabra de Dios ha sido la brújula y ha estado presente: en las invocaciones, en los cantos, en el estar unidos y juntos hacer el compromiso- que si te detienen, a mi me detienen- pero yo estaré contigo, dando ese apoyo; como Jesús que permanecía al lado de los pobres, en estos momentos los más vulnerables, somos los inmigrantes y refugiados.
Precisamente el 1 de marzo en un barrio se presentó  la iniciativa por tres parroquias: para los ciudadanos y personas con visa permanente, que voluntariamente se registrasen, para abrir las puertas de sus hogares, (para que en caso de deportación de padres que tienen hijos) los niños no se queden a la deriva; sino al contrario tengan un hogar seguro, confiable, de personas que les atenderán. Todavía hay que delinear el encuentro con las familias y los procesos necesarios para hacerlo. Gracias a Dios que nos guía para dar respuesta al que necesita un hogar, por ser inmigrante y refugiado. Oren por nosotros. Dios les pague.


DESDE LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO
(hombre, casado, jubilado, voluntario de pastoral penitenciaria, pertenece a movimiento eclesial)

La tentación es inherente a nuestra humanidad desde Adán y Eva. Nuestra sociedad está montada en el consumo, en el necesitar comprar y llenar nuestra vida de cosas para así sentirnos seguros por poseer, pero por mucho que poseamos siempre quedará mucho que no tengamos. Es el poner nuestra seguridad en el tener y no en el ser.
Desde la visión del ambiente penitenciario y tratando con los internos, nos damos cuenta que muchos están allí por ese afán de tener, y a veces no para poseer cosas esenciales, sino por creer que en la vida lo único importante es rodearse de cosas.
Es triste ver cómo se pierde la libertad durante muchos años, por no haber tenido un pensamiento consecuencial. No escuchamos la voz de nuestra consciencia, de nuestro Dios, que nos está diciendo lo que es bueno y no hacemos caso de Él, cayendo en la tentación del mal.


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