¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Quien no haya entendido este pasaje, creo que no ha entendido prácticamente nada del evangelio. Todo es importante, pero digamos que la vida de Jesús, desde su nacimiento en un pesebre hasta su muerte en la cruz, es un canto a las Bienaventuranzas, es la prueba feaciente de que lo que proclamó ese día, se cumple, sí o sí.
A mí , al menos me pasa, que a veces pierdo esta perspectiva y me quedo a medio camino, digamos que llega la parte de sufrir, desespero, pierdo la esperanza, y desaprovecho la recompensa de cada proclamación:
– Dichosos los pobres de Espíritu… :pues sí, me cuesta ser austero, me gustaría tener más cosas…Al no contentarme con lo que tengo soy infeliz.
– Dichosos los que lloran…:me rebelo cuando vienen “mal dadas”, no sé aguantar el dolor y aceptar su Voluntad, me pongo de mala sombra…
– Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia… :critico a los grandes gobiernos, a las grandes fortunas como responsables y sé que en el fondo, tengo que empezar por mí, cambiar mis pequeños gestos de cada dia.
– Dichosos los misericordiosos…: el “chuvasquero” contra la injusticia no me impermeabiliza por completo y es que, la miseria del mundo llama a mi puerta y me incomoda. Me gustaría tener un corazón capaz de abrazarlo todo.
– Dichosos los límpios de corazón…: ¿por qué no soy capaz de mirar a los demás con ojos nuevos, por qué no trato de disculpar en vez de condenar?
– Dichosos los que trabajan por la paz…: me da miedo quedar mal si me implico en un conflicto, que se apañen…
– Dichosos los perseguidos…: es mejor pasar desapercibido, ser del montón, lo malo es que seré como todos, me dejaré llevar, no tendré personalidad, ni principios que me sustenten.
– Dichosos cuando os insulten…: el aplauso falso de los que me rodean, al descubrirlo me hace caer en el abismo.
Lo que sí me llena de esperanza y felicidad es cuando intento vivir la bienaventuranza como Jesús me indicó, me siento más libre, menos agobiado, la gente me quiere más y yo también los quiero, la sonrisa aflora en mi cara… Y es sorprendente, ¡¡ a veces la intento vivir así, sólo por fe, confiando, por que no veo más allá en esos momentos, y, qué casualidad, también se cumple la segunda parte de la proclamación!!