(por mujer, casada, con dos hijas, pertenece a comunidad cristiana)
Jesús nos enseña y nos pone en el camino, nos da libertad y medios para recorrerlo. Incluso parece que se hace el desentendido para que nos sintamos más independientes y libres, aunque El está velando siempre por nosotros, como un padre por sus niños.
Nosotros nos enfrentamos a los avatares de la vida y, ante la adversidad, no lo reconocemos e incluso lo negamos. Aún así, El nos da ánimo y muestras constantes de que está a nuestro lado.
Cuando verdaderamente confiamos en El, llega la paz y la vida vuelve a tener sentido.
Hay veces que nos lamentamos por todo, que solo nos fijamos en los problemas, que las dificultades nos hacen perder la perspectiva porque nos hundimos en ellas y no somos capaces de afrontarlas y resolverlas.
Pero … SI ES MUY FACIL!. Sólo debemos mirar a nuestro alrededor con atención, quitarnos las “orejeras” y … EL ESTÁ AHÍ SIEMPRE.
Cada cosa, cada persona, cada acontecimiento que confluye en nuestra vida está impregnado de su presencia, sólo hay que saber dar con EL.