(por mujer, casada, con dos hijas, pertenece a comunidad cristiana)
Durante el mes de agosto, para mí de semi-vacaciones, de playa y trabajo, a menudo vienen a casa amigos o vecinos, con los que compartimos lo que tenemos, y que, por la anarquía de estos días, nunca está preparado, ni es suficiente.
Pero … la verdad es que siempre queda perfecto, que todo el mundo queda satisfecho y feliz. Jesús nos enseña que compartir con alegría, buena voluntad y esperanza nos deja saciados y aún nos sobra. Eso, por si llega alguien más…