¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
En este último domingo de Adviento, vamos a dedicar nuestro actuar a la meditación y la reflexión. Nos ayudará a prepararnos con más intensidad para el nacimiento de Jesús. La sugerencia es hacerlo fijándonos en la figura de José. Os proponemos reflexionar desde dos momentos concretos, pero que no son los únicos, ni tienen por qué ser los mejores.
Nos centramos en el momento en el que José se siente engañado por María. Su actitud no es la de hacerle daño también a ella, la de la venganza, la del “ojo por ojo”… A pesar del dolor que debió sentir, del drama interno que viviría al encontrarse con aquel embarazo…, no quiso denunciarla, porque dice el Evangelio que “era justo”. ¿Cómo es nuestro comportamiento cuando nos sentimos engañados, traicionados, cuando nos hieren…? Pensemos por qué actuamos en la forma que actuamos. Miremos si nuestra actitud o nuestra conducta es la que se nos marca desde la Palabra… Dejemos un espacio abierto a nuestra conversión marcando las pautas de nuestro futuro proceder, de nuestro actuar a partir de este momento….
Miramos ahora el instante en que le habló el ángel del Señor, vemos un hombre confiado, que hace lo que debe hacer (aquello a lo que se siente llamado)… José, escucha, confía en que no está solo, Dios le acompaña en su camino, sabe que siempre está ahí… NO duda… ¿Y yo? ¿Escucho? ¿Confío? ¿Respondo a lo que se me pide, lo hago? Me planteo cual debe ser mi forma de actuar desde este momento. Tomo determinaciones concretas.
Mientras estamos a la espera de la llegada del Enmanuel (Dios-con-nosotros), os invitamos a continuar nuestra reflexión a lo largo de toda la semana, con la atención puesta en José, hombre sencillo, justo, que responde a su llamada…