SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LA JMJ
(joven, estudiante, en grupos parroquiales, participante en la JMJ)

Este  Evangelio me traslada directamente a la Eucaristía de clausura de la JMJ, pues fue este mismo texto el que se nos presentó esa mañana. Francisco nos trajo esta reflexión: “Zaqueo tubo que superar tres obstáculos con los que también nosotros podemos encontrarnos en nuestra vida:  podemos sentir que no estamos a la altura de Jesús; podemos sentir vergüenza de nuestras debilidades y en tercer lugar,  podemos sentirnos juzgados por nuestro entorno; sin embargo, Dios nos descoloca, nos ama tal y como somos a pesar de nuestros errores, nos sorprende con perdón ante nuestros defectos y nos invita a ser valientes para encontrar la felicidad y mejorar el mundo”. Recordando este momento resuena en mi cabeza, “sólo Dios basta”, y es que cuando haces como Zaqueo, cuando acudes al encuentro con Jesús y te presentas tal y como eres él es capaz de cambiar tu vida. A partir de ese momento te sientes amado, perdonado, feliz y con fuerzas para llevarlo a todos los aspectos de la vida.

DESDE LA MISION
(mujer, soltera, trabaja en ONG-D, pertenece a comunidad cristiana y movimiento laical)  

Esta semana terminando ya nuestro mes “Octubre Misionero”, viene este evangelio realmente a hacernos salir de nosotros. Porque como termina la lectura esta semana, entiendo que no nos podemos quedar quietos, si no que nos lanza una llamada: “Buscar y salvar lo que estaba perdido”.
Primeramente, me invita a ver lo que en mi tiene que salvar el Señor, me denuncia la conversión de Zaqueo tan sólo al saber que viene el Señor, que va a pasar; Este hombre aun con sus pecados, con su problemas, sus defectos (como tantos míos). Corre a ver al Señor y contento recibió al Señor en su casa. Esta actitud me llama a estar expectante, ya que muchas veces por pertenecer a la Iglesia, por creerme más cerca de Dios, puede que no viva con esa alegría la llegada, el paso de Dios por mi vida, lo pueda confundir con algo normal, habitual y no me mueva, si no que me estanque en lo que tengo y soy, y no podemos ser cristiano estancados.
Por otra parte la misión de buscar y salvar a quien lo necesita, de tantas maneras nos pide el Señor esto, Zaqueo compartió todo y rectifico donde fallo. Y Jesús dando su vida.
Hoy me quedo con cuantas maneras, formas, situaciones tenemos cercanas para poder buscar y acercarnos al hermano.


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