¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Me llama la atención la correlación de episodios: petición de los apóstoles:” Aumentanos la fe” y la respuesta de Jesús: les habla de cuán poca es su fe y lo que podrían hacer si la tuvieran. Pero a continuación, les habla del siervo que debe hacer su labor y no esperar nada a cambio, sólo cumplir su misión.
Recuerdo que me contaban que en un transatlántico, antes que duraban tanto los viajes en barco, un viajero se percató que un hombre empezaba desde el primer dia a pintar barandas, postes, puertas… y que a la vuelta, se fijó y continuaba haciendo lo mismo, casi empezando por donde lo dejó, pero que su labor, aunque monótona, era tan fundamental como otras, por que si no, el salitre y la herrumbre terminaría por destrozar el barco y lo harían inservible para navegar. Ahí descubrió este viajero, que cada uno tiene una función en la vida y debe cumplirla con dedicación y perfección, por que es lo que se le encarga…
Ahora es tiempo de organizar, acometer tareas y encargos, emprender grandes proyectos, programar el curso… Todo, puede que sea hecho sin tener en cuenta lo más importante, a Dios. Eso es tener fé, tenerlo a Él presente, orar, meditar con Dios cuales son nuestras posibilidades, cómo podemos ayudar mejor en la construcción del Reino. Para eso, debe primar ante todo la humildad, no buscar, como muchas veces hacemos, la vanagloria, el apláuso, el reconocimiento de los demás. Al final estamos haciendo nuestra voluntad, no la de Dios.
Todas estas cosas, hechas así, nos quitan la paz, nos “amarran” a lo material, a las acciones por y para ellas, y el fondo, el interior queda en segundo plano. Vienen como consecuencia las crisis, la fobia por lo que huela a Iglesia, el quemarnos…
Por tanto, nuestra labor, la que acomentamos, que sea vista desde la oración y con los hermanos de comunidad, con Jesús en Medio. El resto, a lo que se refiera, tendrá la misma importancia que otra, aunque parezca una tontería, pero esa tontería es el encargo de Dios para mí, y no es nada valadí…