ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
“Cualquiera de vosotros que no renuncia a lo que tiene no puede ser discípulo mío”. Lo que nos dice Jesús es claro. No cabe la tibieza. Hace falta la radicalidad. Renunciar a TODO: poder, estatus, riqueza, seguridades, e incluso personas (si te alejan de Dios).
La lucha se hace más dura cuando desde nuestro “mundo” se nos enseña el “tanto tienes, tanto vales”, se nos crean necesidades absolutamente irreales y se nos estimula a esforzarnos en ocupar los primeros puestos o los lugares privilegiados. Te proponemos que durante esta semana “uses” con más intensidad el mejor antídoto y la mejor protección para que no te dejes llenar la cabeza y el corazón de todo lo inservible. Pídele al Señor humildad y sencillez para distinguir los “bienes del mundo” de los bienes del Reino.
Te invitamos además a que hagas una lista con todo aquello a lo que estás amarrado, que consideras imprescindible o importante para vivir (cosas materiales, momentos de ocios, tiempo persona…). Busca la forma para desprenderte de una o varias cosas a las que estás amarrado. Eso te facilitará el camino del seguimiento, dará un poco de coherencia a tu ser cristiano y te liberará de pequeñas esclavitudes que asfixian y restan felicidad.


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