¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
“¿Qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?”
Y la respuesta para actuar es clara…
-Amar al Señor, nuestro Dios, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas, con todo nuestro ser… Y como la persona enamorada, no queramos estar sin el contacto con nuestro “Amado” en todas sus formas posibles, en todos los momentos posibles.
-Amar al prójimo como a nosotros mismos : Sintiendo “lástima”, compadeciéndonos de él cuando le veamos herido, “apaleado” por cualquier causa de la vida. Acercándonos a nuestro prójimo. Vendándole las heridas en la forma que podamos (desde el díálogo, la escucha, la comprensión, la generosidad, el compartir…). Montémosle en nuestra propia “cabalgadura”, hágamosle parte de nuestro día a día. Y cuando no podamos seguir en su cuidado por cualquier causa, dejémosle en una “posada” dónde puedan cuidarle, pero sin desentendernos de él, sino colaborando con nuestros “denarios” a ese cuidado, hasta que esté restablecido.
“Anda y haz tú lo mismo”. Este debe ser nuestro actuar y la clave de nuestra vida.