¿Qué dice el texto?
Lectura del santo evangelio según san San Juan 20,19-23
Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo
Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: “Paz a vosotros.” Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: “Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo.” Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.”
NOTAS BÍBLICAS
(por equipo coordinador, con asesoramiento de un biblista)
Este domingo de Pentecostés la atención se centra en estas palabras de Jesús resucitado:Recibid el Espíritu Santo. Las acompaña el gesto de “exhalar su aliento”, las mismas palabras con las que Dios crea al ser humano, según la versión griega de Génesis 2, 7. Con la entrega del Espírito, Jesús está re-creando al ser humano, lo hace “nacer de nuevo”, “nacer de Espíritu” (ver capítulo 3).
La comunidad de discípulos que recibe el Espíritu queda capacitada para ser mediadora del perdón de Dios: “a quienes les perdoneis los pecados, les quedan perdonados”. En este evangelio de Juan, “pecados” se refiere propiamente a la posición que se toma contra Jesús: “pecado, porque no creen en mí” (16, 9). Quien acepta el testimonio de Jesús ha “dejado el pecado” (ese es el sentido de “perdonados los pecados” del original griego): “he venido al mundo, para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblas” (12, 46)
El resucitado envía a la comunidad a dar ese mismo testimonio: “Como el Padre me envío así os envío yo”.
Esto acontece “al anochecer” del mismo día de la resurreción de Jesús.