(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
Ese “no tengáis miedo” y que “hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados” nos habla de confianza infinita en Dios. A nosotros nos recuerda lo que vimos esta semana en la escuela de padres, cómo criando a los niños en un clima de afectividad, de sexualidad sana desde la infancia -que vean que sus padres se abrazan, se besan, se perdonan, les contestan sus preguntas- van ellos madurando, aceptando y amando las diferencias, adquiriendo seguridad y confianza. Esta madurez también les llevará a ser coherentes en su vida, a ponerse de parte de Jesús, aunque no se lleve y cueste, como todo lo que merece de verdad la pena.