(matrimonio, ambos empleados de empresa; pertenecen a comunidad cristiana)
Parece que sí, que entramos en una etapa económica/laboral delicada. Ya hay conflictos en la calle. La “crisis” nos afecta a todos, a algunos en mayor medida y a otros en menor medida, y aunque en mi empresa por ahora no se nota (al menos no a primera vista) sí que hay conflictos internos, y será coincidencia pero últimamente está surgiendo uno con fuerza.
Un grupo de empleados se sienten discriminados respecto al resto, es el grupo de personas con reducción de jornada, casi todos por maternidad/paternidad. El problema es que ya ha habido malestar tanto por parte de los empleados como por parte de la empresa.
Es un problema en el que el comité de empresa tomará parte, de hecho está implicado en la toma de decisiones que ha provocado el descontento, pero resulta que el comité lo formamos personas muy distintas, con opiniones distintas y formas de actuar distintas, con cada uno con sus defectos. Muchas veces he pensado que las personas que deben formar parte del comité de empresa debe ser gente muy preparada y muy comprometida, y ahora me veo yo ahí con carencias de todo.
Y el caso es que lo mismo pasaba con los apóstoles que Jesús escogió, uno a uno y llamándolos por su nombre. Eran muy distintos y tenían cantidad de defectos, pero aún así Jesús les encargó una misión muy importante. Como a nosotros.