SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LA CUARESMA VIVIDA EN FAMILIA
(matrimonio, trabajan ambos, cinco hijos,  pertenecen a  comunidad cristiana y movimiento seglar)

Comenzamos la Cuaresma, un regalo, un tiempo de gracia donde saborear nuestro interior y como padres, ayudar a nuestros hij@s a que vivan un tiempo diferente, en el que puedan pararse y ver que la opción por el Evangelio requiere un esfuerzo y actitudes quizás muy diferentes a las que el mundo nos ofrece. Para nosotros es un tiempo importante y que nunca queremos que pase desapercibido. El evangelio de este domingo nos acerca a las tentaciones de Jesús. Y  nos preguntamos  si tenemos tentaciones???? A diario!!!! Y en nuestra propia casa, quizás, más difíciles de ver y de alejar. La tentación de la seguridad económica, nosotros como padres y ellos como estudiantes…. Cuantas veces nos olvidamos de las criaturas que no llegan a fin de mes o de los compañeros que les cuesta un poco más el estudio… O la tentación del “abuso de poder a veces como padres” (esto se hace así porque lo digo yo…)  que lo utilizamos con la excusa del cansancio o de la infinidad de tareas en las que nos metemos, “abuso de poder” también de los hermanos más grandes a los más pequeños…Para nosotros como familia, queremos vivir este tiempo de una manera especial y para ello nos hemos propuesto, sencillos  gestos y a la vez importantes, como por ejemplo: Ir a la Eucaristía una vez a la semana en día diferente al domingo y ser más austeros en las cenas de los fines de semana.
Gracias y Feliz Cuaresma!!!!

DESDE LA MISERICORDIA: DAR DE COMER AL HAMBRIENTO
(mujer, casada, tres hijos, delegada de Manos Unidas,pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)  

Cuantas veces haciendo la voluntad del Padre, nos vienen tentaciones y nos crean un mal estar, que aun sabiendo que estamos haciendo lo correcto, nos invaden un monton de preguntas. Esto, es lo que me ocurre muchos de los jueves, cuando voy a trabajar al Banco de Alimentos.
Cuando conoces a las personas concretas a las que van destinados los alimentos, las circunstancias que los han llevado a vivir de la beneficiencia, la cosa es muy distinta, porque te haces uno con ellos en el dolor de haber perdido lo que tenían, de la  “vergüenza” de tener que ser alimentados por otras personas como ellos anteriormente. Pero donde entran aqui las tentaciones? Pues no todas las personas que vienen al Banco de Alimentos, vienen por su cambio de situación económica,  hay otras que por el hecho de ser de una determinada etnia, ya parece que cumplen todos los requisitos, y ahí aparecen los juicios faciles. ¿Porqué hay que darle a esas personas? ¿Por que se acomodan a recibir? ¿Por que son los mismos los que reciben? ……. Yo no estoy ahí para juzgar, yo estoy ahí para servir. Mas bien, tendría que preguntarme ¿por qué Dios me ha puesto a mí aquí? Pues me ha puesto y lo tengo muy claro, para servir a los demás,  sin juzgar a nadie..


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