¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
“…remar mar adentro” y …” dejarlo todo”
El Señor no viene a llamarnos con tapujos ni medias tintas. Cuando llama no va de moderado ni tampoco descafeinado, viene con todas las de la ley y pidiendo las cosas por su nombre.
–En primer lugar: nos pide una confianza plena en Él, quiere que no tengamos miedo, que creamos en su providencia, en su ayuda. Eso significa “remar mar adentro”, no temer a lo desconocido, a estar lejos de nuestras seguridades, a sentirnos sin los apoyos de siempre. De esa forma, seremos libres por completo. El que confía ciegamente hace lo que se le pide, haya obtenido fruto antes o no, sólo somos meros instrumentos cargados de miserias. El que hace maravillas es el de arriba y por tanto el que recogerá donde nosotros, por nuestra poca fe, no hemos recogido.
–En segundo lugar: A veces hemos sentido esa necesidad de “cortar con todo”, por que nos sentimos agobiados. Jesús nos invita a eso, a dejarlo todo, a abandonar aquello que nos oprime, a caminar con el mínimo equipaje.
Pronto empezaremos la cuaresma, un tiempo de reflexión y de poda. Tratemos de programar sin falta, en nuestra agenda, la asistencia a unos ejercicios espirituales que nos ayuden a remar hacia lo desconocido, a veces nuestro interior es el gran desconocido, por que hay tanto ruido a nuestro alrededor que nos asustamos de un rato de silencio y paz interior…. Revisemos todo aquello que nos encadena y no nos deja seguir al Señor con la valentía que quisieramos