¿A qué nos lleva el texto?
(Matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Dos cosas a resaltar:
1.- “El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán…”
Podremos intentar disfrazar o enturbiar la Palabra lo que nos empeñemos, decir que está pasada de moda, que tiene que adaptarse a los tiempos, que no se adapta a la vida de hoy en dia… pero, si nos paramos a pensar, y meditamos desde una oración profunda cada situación, descubrimos inevitablemente que no es así, que el mensaje de Jesús sigue vigente a pesar de todo y de todos. Ahí radica su fuerza y su verdad, en que permanece encarnada en un Amor que deja huella.
Experimentamos a menudo que las cosas que quedan “grabadas a fuego”, que forman parte de ese “hilo de oro” que une la historia de salvación de cada uno en particular, son aquellas cosas que han estado llenas de ese amor que, en la mayoría de las ocasiones, han estado además precedidas de una renuncia y de un “morir a uno mismo”. El amor nunca pasa, cala poco a poco y deja una marca imborrable. Por tanto, nunca pensemos que cae en saco roto, que no merece la pena, no, puede que nosotros no veamos los fruto, pero habrá quien los vea gracias a que nosotros pusimos nuestro grano de arena, fuimos dignos instrumentos de Dios para que su Amor se manifestase y permaneciera.
2.- “Saber leer los signos de los tiempos”
Parece que los fenómenos sociales ocurren de un dia para otro y no es así, tienen una larga gestación y se manifiestan en un determinado momento a partir de un detonante. El fenómeno de los refugiados sirios es una manifestación de un cuadro más amplio que marcará nuestra era como la “era de las migraciones” donde intervienen condicionantes y fenómenos que no conocen fronteras (contaminación, cambio climático, desigualdad económica, radicalismo religioso, nacionalismos…). Y nosotros no podemos estar ajenos a lo que sucede, hay que arrimar el hombro en la sensibilización, en la recogida de fondos, en la colaboración al desarrollo de los más empobrecidos, en reciclar y hacer un buen uso de los bienes que Dios puso a nuestra disposición,en el respeto por la naturaleza…No nos desanimemos, que cada uno empiece por sí mismo, con gestos, con voluntariados, opinando, protestando…
Y algo muy importante, quien está cerca de Dios, quien con una oración perseverante está en su onda, seguro que capta e interpreta con más facilidad estos signos.
ÚLTIMO PASO: ACTIO
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