¿A qué nos lleva el texto?
(Matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Jesús mira en el corazón de cada persona, no en las apariencias, eso es para los que tienen una mente retorcida o viven en la hipocresía permanente. Son momentos delicados cuando nos piden “echar mano de la cartera”. Es realmente de justicia el compartir con los hermanos más pobres nuestro dinero, a pesar de que nos sintamos con el pleno derecho de haberlo ganado, seguramente a costa de nuestra salud, de nuestro esfuerzo diario, de nuestras privaciones…
Lógicamente deberemos buscar la via y los canales más adecuados para ello, en nuestro caso, nos dan más garantías aquellas ONG´s católicas (Manos Unidas, Cáritas, Proclade…) que estudian muy bien cada caso y comprueban que se les dé un uso adecuado y justo.
Pero no todo “lo compartible”, está supeditado al dinero, no. Hay otras cosas de las cuales quizás no nos acordamos tanto y de las que merece la pena pararse a pensar.
Hagamos un ejercicio diario de ofrecer aquello que, después de haberlo dado todo, nos puede quedar por dar:
– Dar una sonrisa: ¡es tan barato y gratificante crear esa sintonía agradable, de entrada…¡
– Dar una mano: ayudando a llevar la compra, en lo que no compete a tu trabajo…
– Dar una porción de nuestro tiempo: en el voluntariado, trabajando en Cáritas, en la catequesis, en la animación de la litúgia, en visitar a un enfermo…
– Dar una opinión: los cristianos, cada vez más, somos más cobardes por que el entorno es más hostil, pero nuestras opiniones, a quien sabe que “somos de otra cuerda”, son supervaloradas, aunque no lo creamos.
– Dar una idea: Jesús en Medio nuestro es creativo, nos da una inventiva especial.
– Dar un empujón: por ejemplo para animar a otros a enrolarse en esta “locura”.
– Dar oidos: sólo para que alguien se sienta escuchado.
– Dar confianza: creer en el otro te libera y nos hace crecer.
– Dar espacio: las aficiones del otro, sus momentos de expansión, sus joobies…no agobiemos.
– Dar noticias: con una llamada, hablando, sobre todo que sean de “crónica blanca, no siempre negra…”
– Dar la bienvenida: !es esto tan importante para empezar a crear un clima de fraternidad…!
– Dar ánimos : puede parecer que no, pero ofreciendo nuestra oración, puede ayudar.
– Dar habilidades: tenemos talentos que si no los ofreces quizás nadie llegue a ver…
– Dar importancia: poner en valor el trabajo o las virtudes de otro hace crecer la autoestima de los demás, abrirse, eliminar complejos, potenciar las fortalezas y carismas…
– Dar sorpresas: un detalle vale poco, pero la vida está llena de ellos para hacernos el dia más feliz.
– Dar una caricia: tocar, a veces es necesario para no sentirte un marginado…
– Dar una necesidad: sí, pedir no es malo, da la posibilidad a otros de amarte. Amar, sí, pero dejarse amar también.
– Dar las gracias: ¿qué cuesta eso, pero por qué no lo hacemos más?
No os pasa que brota una admiración dentro como: ¡No sabía que era tan rico!
ÚLTIMO PASO: ACTIO
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