(matrimonio, él trabaja, con cinco hijos, pertenecen a comunidad cristiana de matrimonios)
“El que come este pan vivirá para siempre”.
Es un gozo vivir guiados por Cristo, en comunión con El, sabiendo que quiere lo mejor para nosotros, que es precisamente SU AMOR, nuestra unión con El, que vivamos en su luz.
En nuestra Diócesis es tradición hacer alfombras de sal, flores o arena para la procesión del Corpus. Este viernes (23 de mayo) iremos con los niños por la noche a echar una mano en la confección de la alfombra de nuestra Parroquia. Para todos, niños y mayores, será una fiesta, un encuentro haciendo “trabajos manuales”. La haremos con dedicación en un esfuerzo colectivo, fijándonos en los detalles para que quede bien terminada, contribuyendo al adorno de las calles de nuestra ciudad. El resultado tendrá una duración efímera, pues tanta belleza quedará pisoteada en minutos, al paso del Cuerpo de Cristo. Es una enseñanza práctica para niños y adultos de entrega de nuestro trabajo bien hecho a Dios, en agradecimiento de todos sus dones. También nos puede ayudar a reflexionar a todos sobre algo que nos pasa a menudo: aunque las cosas a veces no nos salgan en la vida o no tengan continuidad (la alfombra), si Dios está, si frecuentamos la Eucaristía (para los niños el ejemplo vale más que mil palabras), todo tiene más trascendencia y más vida.