¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Te damos Gracias, Dios Bueno y Misericordioso,
porque Tú nos has llamado, y lo sigues haciendo,
no has escogido y confías en nosotros una misión,
un valioso tesoro que hay que comunicar a los demás:
Tu Buena Noticia, tu Amor, tu Misericordia y Salvación.
Y por eso se envías a recorrer cada día y sin cansancio
los caminos de la vida cotidiana anunciando a todos,
y en donde estemos, la Buena Noticia de tu Evangelio.
Ayúdanos, Tú Dios nuestro, a no callar ni dejar de anunciar
a los demás todo lo Bueno que Tú nos comunicas
y que nos hablas al corazón cada día a través de la oración,
de tu Palabra, y de nuestros hermanos que nos hablan de Ti.
Ayúdanos a anunciar siempre lo que te hayamos oído a Ti,
Señor Dios nuestro, y no lo que nosotros sintamos
o lo que deseemos según las diversas circunstancias,
para así recordar siempre que nuestra misión
es anunciarte a Ti cumpliendo siempre tu Voluntad.
Anímanos siempre Tú a compartir con los demás
todo lo Bueno que Tú nos enseñas cada día
a través de tus Palabra Viva que nos llena de Vida,
y a través del testimonio de quien te ama a Ti, Señor.
Gracias porque no nos dejas solos en nuestra misión:
No das unos compañeros y hermanos
para realizar nuestra tarea evangelizadora juntos,
compartiendo la misión con los demás.
Tú nos ofreces hermanos de comunidad
para compartir la misión con quien tú desees,
para recordar siempre que anunciarte a Ti
no es una tarea nuestra sino sólo tuya, Dios nuestro:
Tú tomas la iniciativa, Señor, y nosotros te seguimos
cumpliendo tu Voluntad para que otras personas
puedan encontrarse contigo para experimentar
y sentir en su corazón lo mucho que Tú nos amas.
Ayúdanos a desprendernos de las cosas materiales
para podernos llenar de Ti, de tu Misericordia,
de tu Perdón, de tu de tu Palabra Viva,
y así llenar el mundo de la Paz, Justicia y Salvación
que tú nos ofreces cada día porque Tú nos amas.
Te damos Gracias por todas las Bendiciones
que Tu no das día a día, y te pedimos perdón
porque muchas veces nos reconocemos ni valoramos
todo lo bueno que nos regalas diariamente.
Ten Misericordia de nosotros y ayudarnos, Dios nuestro,
a ser personas desprendidas y generosas con todos,
para vivir y experimentar que sólo Tú eres necesario
en nuestra vida, y sólo Tú, Dios nuestro, nos bastas
para encontrar el sentido de nuestra vida y ser feliz.
No permitas que nada ni nadie nos quite la Paz que sólo
tu Presencia puede darnos, y que nada ni nadie
nos impida escuchar y comunicar tu Palabra Viva y que da Vida.
Amén