¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 2 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Os invitamos a aprovechar el Evangelio de este primer domingo del mes de Julio, para marcarnos claves para actuar en estos meses de verano, en los que llegan las vacaciones, hay descanso en nuestras acciones pastorales, cambiamos de actividades… Nos centramos para ello en algunas palabras que se dicen en el Evangelio de este domingo.
SABIDURÍA: Busquemos el espacio para la lectura espiritual, teologica, de testimonios, formativa… Todo lo que nos lleve a reavivar aquello en lo que creemos, para poder regalarlo a los demás.
MILAGROS: Dispongámonos desde la oración continuada e intensificada en los meses de verano, para que el Padre actúe a través de nosotros. Procuremos no descuidar este tiempo, el silencio y recogimiento, como a veces ocurre… Intentemos que nuestra espiritualidad sea más profunda, para que Dios pueda obrar pequeños milagros a través de nuestras acciones.
ESCÁNDALO: Miremos las claves que a veces nos llevan a ser tibios, mediocres, poco comprometidos. Entendamos por qué somos y actuamos así. Recordemos que si como creyentes, pasamos desapercibidos por este mundo, algo estamos haciendo mal…Jesús escandalizó. Y actuar como Él lleva a ser señalado, lleva a escandalizar….Pidámosle al Señor cada día de estos meses, la valentía de vivir desde la radicalidad, para poder continuar la “revolución” que el Señor inició.
DESPRECIO: Recordemos a aquellos que nos desprecian por ser cristianos, por lo que somos o hacemos. Oremos por ellos, por sus pobrezas. Procuremos sanar nuestra alma de los daños que nos hicieron otros. Procuremos buscar y ver a Dios en aquellos a los que no amamos ni nos aman.
ESCUCHA: Intentemos ser capaces de escuchar y leer en los signos que afloran desde lo que nos ha venido ocurriendo o desde lo que nos está ocurriendo. Escuchemos también en la Palabra. Escuchemos en lo que nos dicen las personas. Escuchemos, escuchemos…. Hagamos este ejercicio en profundidad este verano. No olvidemos que Dios nos habla constantemente.