¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LO SINDICAL
(mujer, casada, con dos hijos, trabaja, pertenece sindicato y a grupo cristiano)
En la eucaristía, en el momento de la presentación del pan, acostumbro a hacer presente la imagen de mi abuelo segando con la hoz, trillando en la era, aventando el trigo,
y al presentar el vino, recuerdo el trabajo que le supone a mi padre cuidar la vid durante todo el año: podar, vigilar las plagas, vendimiar,
¡Cuánto cuidado que requiere obtener esos frutos del esfuerzo y del trabajo del hombre! y ¡Qué alegría poder llevarlos a la mesa y compartirlos!
Hay un aspecto que quiero destacar de estos trabajos: la necesaria participación de todos los de la casa, de amigos y vecinos para recoger los frutos. La siega y la vendimia necesitan de muchas manos y eso da lugar a compartir el esfuerzo.
También en la actividad sindical hay momentos en los que es necesario el esfuerzo compartido para obtener frutos.
Miremos ahora en nuestros trabajos dónde hemos de arrimar el hombro, busquemos el gozo del encuentro, del esfuerzo compartido y ofrezcámoslo en cada eucaristía.
DESDE LA FORTALEZA
(hombre, casado, cuatro hijos, militar, realiza misiones en paises en conflicto)
Este domingo celebramos el Corpus Christi, el cuerpo de Cristo. Pero más allá de la fiesta y La tradición que celebramos, en este texto evangélico se configura la Nueva Alianza de Dios con los hombres. Cristo derrama por mi su sangre y entrega su carne para mi vida, pero para una vida plena, una vida verdadera,una vida divina. Con estos gestos Jesús sella eternamente la Alianza de Dios para con los hombres, una alianza que no ha de acabar. Cada vez que acudo a la Eucaristía me reconforta saberme amado del Señor. Pienso en el sacrificio, en lo que entregó por mí y no puedo por menos que darle gracias porque a pesar de mi pequeñez, de mis miserias, me amo hasta el extremo. En este día tan solemne sólo me sale una oración de acción de gracias a Dios porque la verdad es que a pesar de mis limitaciones sigue confiando en mí, me ama total y absolutamente, sin pedir nada a cambio. Ruego a Dios porque el nuevo tiempo que comenzamos esté lleno de gracias que inunden nuestras vidas y las de los que nos rodean. Dios les bendiga.
SEGUNDO PASO: MEDITATIO
Publicado
en
por
Etiquetas: