(mujer,casada, con cuatro hijos, trabaja en asesoría económica, pertenece a comunidad cristiana)
Si difícil es individualmente ser un buen cristiano, seguir el camino de Jesús,la cosa se complica cuando lo intentamos hacer en familia.¿Es correcto intentar ganar más dinero para que la economía familiar esté más desahogada ¿para que nuestros hijos no carezcan de todo lo que la sociedad promulga como “Imprescindible”?. Sabemos que ante un gran abanico de posibilidades hay límites que no debemos sobrepasar: la ambición, la falta de honradez, la avaricia y el desamor en nuestros planteamientosprofesionales-económicos. Nuestro caminar de cristiano será modelo del caminar en cristiano de nuestros Hijos.Somos responsables del ejemplo que les proporcionamos,de una vida coherente,adaptadas a las necesidades verdaderas de hoy pero no ambiciosa. Afortunadamente en este caminar sentimos la presencia de Jesús que nos ayudará ante nuestras peticiones de esta difícil pero emocionante tarea.