¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA FAMILIA
(matrimonio, ambos trabajan, con tres hijos, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)
En este evangelio se nos presenta lo que es una familia para los hijos: el lugar donde uno crece, se hace fuerte, se hace sabio y se llena de la gracia de Dios. Qué gran responsabilidad tenemos los padres, cómo nos duele cuando no lo hacemos bien, … es que es muy difícil, son tantas cosas … y andamos tan atareados… Pero también muchas veces me descubro muy autosuficiente, como queriendo hacerlo todo con mis fuerzas y mis fuerzas no llegan a todo. Igual que el Señor estuvo atento al crecimiento de Jesús, también está atento a nuestros hijos, creo que debemos confiar más en nuestro Padre, que en una de las tareas más importantes de nuestra vida, ser padres, no nos deja solos ni un instante.
DESDE LOS ABUELOS
(matrimonio, jubilados, ocho nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)
El ambiente está preparado. Un escenario solemne: el templo. Unos personajes justos y ancianos, envejecidos en la espera del cumplimiento de la promesa de Dios: Simeón y Ana, prototipos del pueblo de Israel, fiel a su Señor.
El niño sostenido por los brazos de Simeón es la luz, que San Lucas desea para el mundo pagano.
Para San Lucas, al entrar el niño en el templo, aparece de nuevo la gloria de Yahvé habitando su casa. Jesús es la presencia nueva y definitiva de Dios en medio de su pueblo. Está presente como Salvador. El niño acaba de recibir por nombre Jesús, es decir, “Dios salva”.
No estemos de brazos cruzados. La salvación no se impone, tampoco se hereda. Se acoge libre y personalmente o se rechaza.
Te pedimos Señor, que sepamos aceptar tu voluntad. Del mismo modo te pedimos por nuestros hijos y nietos para que estemos siempre unidos, a Ti y entre nosotros, en las alegrías y en los sufrimientos.
Que el Dios que nos salva esté siempre en medio de nosotros y nos inflame de su Amor e infunda en todo el género humano sentimientos de mesura en los gastos de estas fechas y de solidaridad para con los más necesitados, los cuales sufren de forma más acuciante la crisis que a todos nos agobia.