¿Qué nos hace decir el texto?
(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Tú vienes a nuestra vida, Señor y Dios Bueno,
vienes a nuestro encuentro, vienes a estar con nosotros
y a quedarte en nuestra vida cada día porque Tú nos amas.
Te damos Gracias, Dios nuestro, por cada una de las personas
que Tú nos envías cada día en medio de nuestra vida cotidiana
para ser testigos de Ti, ayudarnos e iluminarnos a diario
en nuestro camino de vida en la fe y de la búsqueda de tu Amor.
Ayúdanos, Señor nuestro y Dios Bueno, para que también nosotros
seamos fieles testigos de tu Luz para los demás
y para que cada persona, especialmente las que aún no te aman,
simplemente porque aún no te conocen, puedan verte a Ti
y encontrarse contigo para conocerte, amarte y alabarte.
¡Sólo Tú, Jesucristo y Dios nuestro Misericordioso,
eres la Luz Verdadera de nuestra vida que llena nuestro corazón!
Transfórmanos Tú, Dios nuestro, en buscadores incansables de tu Luz,
para que nada ni nadie logren arrastrarnos hacia el mal
ni a las tinieblas de este mundo, que intentan alejarnos de Ti
para separarnos de tu Amor e infinita Misericordia.
Conviértenos a Ti y a tu Amor en el ecuador de este Adviento
que estamos viviendo ahora, y que es Tiempo de Gracia Tú nos regalas,
para fortalecer siempre en Ti nuestras dudas y debilidades,
y pasar de la oscuridad a tu Luz, a pesar de nuestros errores y pecados.
Haznos Tú, Dios nuestro, instrumentos tuyos en medio del mundo
para predicar tu Buena Noticia a todo el mundo y por todos los lugares
y dar un testimonio de vida sincero de Ti, compartiendo con los demás
la Alegría del Evangelio y el gozo se sentir tu Presencia con nosotros.
Dios Bueno y Misericordioso, llénanos nuestro corazón con tu Luz
para acogerte a Ti y llenarnos de la Paz que nos da tu Presencia Divina.
Señor y Dios nuestro, envíanos Tú, cada día y sin cansancio,
a ser portadores de tu Luz en medio de nuestra sociedad
que tanto necesita de tu Amor y Misericordia, y predicando el Evangelio
en cada lugar del mundo donde nos encontremos con nuestros hermanos,
para dar a conocer a todos los pueblos tu Luz, Señor Jesucristo,
que eres Amor, Paz, Misericordia, Perdón y Salvación para todos. Amén.