SEGUNDO PASO: MEDITATIO

¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.


DESDE LA FAMILIA
(matrimonio, ambos trabajan, con tres hijos, pertenecen a comunidad cristiana y movimiento seglar)

La propuesta de Jesús es tan sencilla: Amar al Señor, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser, y al prójimo como a ti mismo, que la principal tentación es complicarla para que surjan las dudas y nos apartemos de lo que Dios quiere. A veces en nuestro matrimonio nos ha costado entender los compromisos o apostolados del otro y nos ha costado compartir lo que esos compromisos suponen para la familia. Sólo cuando delante de Dios hemos sido capaces de abrir los ojos y amarlo a Él sobre todas las cosas y al otro como a uno mismo, hemos podido aceptarlos y vivirlos con alegría. Quisiéramos transmitirle a los niños que este lema de vida es lo que les dará la felicidad, no hay otro camino.


DESDE LA DENUNCIA PROFÉTICA
(mujer, casada, dos hijos, trabaja en Cáritas)  

Sin faltar al respeto… ¡¡¡pedazo de lectura!! En estos tiempos estamos invadidos de libros de autoayuda como “Quiérete a ti mismo” o “el secreto está en ti” o “sé tu mejor amigo”, como si fueran el gran descubrimiento de la última década. Como si durante siglos no hubiéramos dado con la clave de la felicidad. Lo curios es que hace dos mil años Jesús ya nos señaló hacia dónde teníamos que ir “como a ti mismo”, podía haber elegido muchos “como”, como a tu hijo, como a tu mejor amigo, pero focalizó enérgicamente “amarás a tu prójimo como a ti mismo”… y así entendí yo que tenía que valorarme, quererme y aceptarme.
Y amarás a tu prójimo (como a ti mismo) NO es ponerle unas concertinas al hambre y reforzar la valla criminalizando la desesperación de los hermanos. NO es mirar con simple pena a los 805 millones de personas que pasan hambre, NO es votar a una lista en las elecciones que lleva 12 imputados por malversación de fondos y NO es cambiar de móvil por capricho colaborando con la guerra del coltán.
Personalmente creo que “amar al prójimo como a ti mismo” es la responsabilidad de cada gesto, de cada día, por hacer presente el Reino, y eso va desde los productos que compro para mi consumo (que benefician o perjudican a mis hermanos) hasta el posicionamiento en un café con los amigos sobre si habría que electrificar la valla de Melilla (última ocurrencia de algunos “piadosos” cristianos para que no sufran los pobres hermanos africanos…  INTOLERABLE Y ANTIEVANGÉLICO).


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