DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA

(matrimonio, padres de dos niños, trabajan ambos, pertenecen a comunidad cristiana)

Nosotros celebramos estos días de Semana Santa que han pasado, en familia, junto a toda la comunidad parroquial. Hemos vivido con mucha intensidad, estos momentos de oración, de comunión, de amor, de alegría. Sin embargo, llega el Lunes de Pascua y parece, (sólo parece), que todo se desinfla y no porque venga la rutina; de nuevo, el trabajo, la casa, los horarios, el colegio, etc. No, no es eso, sino que siguen existiendo situaciones de enfermedad, de tristeza, de soledad, especialmente en los más ancianos de nuestra familia. Entonces ¿cómo creer en la vida firmemente, cuándo se está tan cerca de la muerte? Aunque lo cierto, es que sólo Dios conoce el momento de cada uno. Nosotros creemos y mantenemos la esperanza, frente a toda desesperanza, que el Dios de la vida es más fuerte, que el Dios del amor es más poderoso, que aunque mantengamos las puertas cerradas por miedo, el corazón nos late con mucha alegría, no el músculo, ese sí se puede deteriorar y latir cada vez más despacio, sino el corazón que se desparrama, dando generosidad y recibiendo mucho amor, a pesar de todo. Feliz Pascua a todas las familias, aunque sigan sin verlo claro o aunque no lo hayan visto todavía.


Publicado

en

por

Etiquetas: