(por hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)
Buen momento el verano para hacernos a nosotros la pregunta que dirige Jesús a sus discípulos. “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? ” Es curioso comprobar cómo, dependiendo de la situación, contestaremos cosas distintas, depende de nuestro interlocutor, del lugar en el que nos encontremos y de muchas circunstancias externas de este primer mundo que nos coaccionan. Todo tan relativo y tan pequeño que si lo comparamos con el ejemplo de fe de nuestros hermanos de Oriente, puede resultar hasta insultante. Mártires de la fe en pleno siglo XXI y yo a veces matizo mi creencia o la oculto por aquello del qué dirán. Otra luz que nos llega desde fuera. Dios aumenta nuestra fe. Un abrazo.