¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo, a una perla de gran valor, a una red de la que serán separados peces buenos y malos, a un padre de familia que saca del arca lo nuevo y lo antiguo.
En nuestro día a día, en todas nuestras acciones, cada uno de nosotros vamos decidiendo, si compramos el campo o la perla o si seremos de los peces buenos o… Y para saber escoger hemos de tener un razonamiento, un criterio adecuado que esté centrado en el Evangelio.
Os sugerimos dedicar momentos durante esta semana o durante el verano, a reflexionar cuales son nuestros criterios a la hora de discernir, a la hora de optar… Caigamos en la cuenta de cuales son además nuestras motivaciones, los ejes de nuestra vida… Preguntémonos al presentarnos en este momento antes Dios qué somos o qué le ofrecemos.…
Pidámosle al Padre cada día con fe, que nos ayude a desarrollarnos como personas tal y como Él lo espera de nosotros, siendo conscientes de nuestros dones o talentos (regalo suyo) para potenciarlos, poniéndolos al servicio.