(matrimonio, jubilados, siete nietos, pertenecen a grupo de matrimonios)
La verdad es que los seres humanos somos volubles en nuestras actitudes. Dios lo sabe y por eso nos perdona y nos ama constantemente, muy a pesar nuestro. ¡Que diferencia del comportamiento del pueblo el Domingo de Ramos con lo que supuso el desenlace de la Pasión!. Vítores y alabanzas desembocan en pedir la liberación de un criminal en lugar de Jesús. Y Pilatos, sabiendo, con absoluta certeza, lo que iban a pedir, ofreció la alternativa y después se lavó las manos. ¡Que hipocresía!.
Señor: ¿Qué pasaría si, después de veinte siglos de conocerte y recibir tus enseñanzas, se te ocurriera venir de nuevo?. No lo hagas, Dios mío, volveríamos a crucificarte y, posiblemente, con mas saña y encarnizamiento y utilizando todo el aparato de las nuevas tecnologías.
Seguimos siendo una mezcla de aquel pueblo y de aquel Pilatos, mal que nos pese, y nos salva el hecho de que tenemos un Dios Justo y no justiciero, que nos conoce del derecho y del revés, sabiendo de nuestras debilidades y fallos. Afortunadamente siempre está al quite.
Te pedimos señor que guíes y atemperes a nuestros nietos en sus manifestaciones, hazlos ponderados y misericordiosos y que esa sea la imagen que nosotros sepamos transmitirles.