ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

“En verdad, en verdad os digo; si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros”
Ante esta afirmación… entendemos por qué a veces nos sentimos faltos de vida, de energía, de esperanza… La Eucaristía debe ser el eje fundamental de nuestra vida de fe… ¿Y lo es? ¿Es la Eucaristía diaria parte de nuestra vida? ¿Priorizamos celebrar la Eucaristía a todo lo demás? ¿Lo sentimos como lo más importante o surgen excusas “baratas” para ceñirnos al “cumplimiento dominical”?
La invitación para actuar esta semana es esta. Pongamos la Eucaristía en el lugar más importante de nuestras agendas. La repetición de las acciones crea el hábito y con ella viene la necesidad. Seamos capaces de convertir en necesidad absoluta la celebración de la Eucaristía cada día. Busquemos los medios para que así sea. “El que me coma vivirá por mi”.
Dediquemos además durante esta semana huecos de nuestro tiempo para reflexionar por qué la Eucaristía no cautiva a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, por qué no encaja con nuestro momento actual. Al igual que se evolucionó desde la misa en latín a la utilización de las lenguas vernáculas, posiblemente en el tiempo que atravesamos nuestra Eucaristía tiene que seguir evolucionando para acercarse a la gente. Y tal vez nosotros en eso, tenemos algo que aportar.


Publicado

en

por

Etiquetas: