¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, 3 hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
El misterio de la Trinidad, puede resultar difícil entenderlo, pero sí podemos “vivirlo”, experimentarlo. Esta es la invitación para esta semana. Vivir el misterio de la Trinidad…
-Sabiendo que Dios es Padre que nos ama hasta el infinito. Así lo sintió Jesús y así nos lo dijo y mostró. Aprovechemos cualquier momento del día para dirigirnos a Él como lo hacía el mismo Jesús, con confianza ciega, en Aquel que está por encima de todo y que es el principio de todo.
-Recordando que el Hijo nos ayuda a no “perecer”, nos lleva a la vida eterna. Todos nos podemos salvar por Él. Él es nuestro ejemplo, nuestro compañero de camino. Vivamos la alegría del Evangelio, que nos da las claves para una vida plena. Desmenucemos cada trocito de la Palabra esta semana, para hacerlo vida y dejarnos salvar.
-Sintiendo que el Espíritu habita en nuestro interior, creyéndolo. Es un regalo. Está ahí para impulsarnos, para dinamizarnos, para entusiasmarnos, para hacernos creativos…. Invoquemos al Espíritu cada vez que sintamos necesidad o antes de cada momento importante o complicado o feliz… Invoquémoslo.
Por otro lado, la Trinidad puede ser una invitación a la unión y a la comunión. También podemos procurar en estos días especialmente, ser motivo de unidad allí dónde estemos. Y vivamos además la comunión que nos lleva a salir de nosotros mismos y a encontrarnos con el otro, desde la solidaridad y el amor hacia él.