¿Qué nos dice el texto?
Distintos laicos hacen una breve sugerencia para la vida seglar. Cada uno contempla el Evangelio desde una dimensión de la vida laical.
DESDE LA CIENCIA
(hombre, soltero, profesor de universidad e investigador, pertenece a movimiento seglar)
En el interrogatorio al que someten al ciego, después de que Jesús le haya devuelto la vista, me sorprende que cuando le preguntan “Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?” el ciego (bueno ahora ya no es ciego) responde: “Que es un profeta.”.
Desde luego, para nosotros, una persona que devuelve la vista a otra puede ser de todo menos profeta. Puede ser médico, curandero, … ¿porqué responde que es un profeta?. Seguro que Jesús hizo en él mucho más que darle la vista. En la sanación hay una parte física, pero también hay una parte anímica (en cristiano una parte espiritual). Y ambas van casi siempre de la mano. En Jesús es la parte más importante.
DESDE EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
(matrimonio, trabajan ambos, una hija, participan en encuentros conyugales de su parroquia)
En este tiempo de tanta y fácil información, mucha interesada, de comunicación inmediata, de tanta red social que se lleva puesta encima y desde donde nos brindan tantas alternativas, recomendaciones, soluciones… tenemos que saber seleccionar desde la Fe cuales son verdaderas y útiles para nuestro crecimiento intelectual y espiritual. Sin cerrarnos a las tecnologías, pero primando las relaciones personales y familiares, sepamos mirar, ver la auténtica luz de Dios en lo que nos rodea, hagamosla crecer y transmitamos a nuestros hijos, y sin complejos demos testimonio personal y familiar con nuestros hechos a todos cuantos nos rodean para invitarlos y que sientan la llamada al camino de la autentica Luz, que es la de Dios. Debemos hablar en familia, cara a cara, sin pantallas, procuremos tener ese momento, busquemos su lugar, reconozcamos errores y apretando nuestras manos unidas, miremos al frente llenándonos de la Luz Verdadera para así poder salvar las dificultades y opositores.