¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Curó a diez…y sólo volvió uno a dar las gracias, y precisamente el que no era de los “elegidos del pueblo e Dios”… Caigamos en la cuenta de cómo Jesús resalta la presencia del samaritano/a en muchos de sus pasajes. Son hombres considerados fuera del proyecto de salvación de Javhé. Son precisamente ellos, los samaritanos, quienes son capaces de curar al prójimo, dar agua al sediento, agradecer y glorificar a Dios por su curación… Jesús viene a traer un nuevo mensaje a la humanidad: Dios Padre quiere a todos por igual, su Amor es igual para todos, sus semillas son sembradas en todo corazón que quiera acogerlas y cuidarlas, pero la salvación propia, cada uno debe “currársela”..La tentación de creernos salvados sólo por que estamos cerca de “sus cosas”, no es razón para no agradecer, no amar al prójimo, no dar el cayo cada dia. Cada momento es una opotunidad irrepetible para vivir a fondo el evangelio, el momento presente es el único que cuenta y eso hay que metérselo en la cabeza.
Si nos ponemos a vivir de las rentas, a creernos con el derecho a tomarnos ciertas concesiones, por que consideremos que nos las merecemos…ya está fallando algo. La humildad, hace a las personas ser agradecidas, por que si, tan poca cosa soy… ¡¡qué he hecho yo para merecer esto…!!.
Tratemos esta semana de apreciar, como nuevos, todos aquellos regalos del Señor en nuestra vida, intentemos descubrir ese “hilo de oro” que ha ido tejiendo nuestra historia de salvación, los misterios gozosos y también los dolorosos, por que de ellos hemos salido aún más fuertes y más cercanos a Dios. Agradezcamos a Dios lo que hace especialmente por nosotros, con especial atención.
Será una sensación muy placentera, sentir su Amor, plasmado en la mirada de nuestros hijos, en el don de la fe, en compartir nuestra vida de fe en comunidad, en ver la luz del dia… y no nos quedemos en la nube, en qué bonita es mi vida gracias a Dios, no, de nosotros tiene que surgir un deseo irrefenable de salir fuera de nosotros mismos, de corresponder con amor al Amor, de llenar esos vacios de amor para con los más desfavorecidos, por culpa del duro corazón del hombre. Hacer palpable la teoría de los vasos comunicantes, he recibido amor y lo doy tanto como lo recibí, para igualar “mareas”…