ÚLTIMO PASO: ACTIO

¿A qué nos lleva el texto?
(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

El dinero, ¡vil metal que corroe tantas y tantas almas…! pero, a la vez , tan necesario para todo… La cuestión es si nos dejamos dominar por él o si nos sentimos libres del  poder que ejerce sobre nosotros ante las distintas cicunstancias de la vida. Y para ello, no existe más que una solución, intentar vivir sin estar apegado a las cosas terrenas, lo más austeramente posible. El que con poco se contenta, poco necesita. No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Pero ¡¡qué dificil es de cumplir esto!!…para ello, os propondríamos, como hacemos siempre, empezar en las pequeñas cosas, pequeños gestos que harán que fotalezcamos nuestra  opción por la austeridad. Pero que esto no se convierta en “tacañería”, sobre todo ahora, con la crisis, es fácil caer en esto sin darle un sentido más sobrenatural. De esta manera, nuestra opción sería duradera en el tiempo nuestros sacrificios tendrían una recompensa,no sólo en el cielo, sino ya aquí en la tierra. Sin el sentido sobrenatural simplemente seríamos “roñicas amargados”…Para no caer en esto, deberíamos, cada vez que sintamos que hemos vencido el deseo de comprar-consumir, algo supérfluo, cada vez que andemos y no cojamos el autobús, cada vez que nos quitemos una cerveza, un helado, un dulce… guardar ese dinerito y al tiempo darlo a una ONG, Cáritas, o  compartirlo con alguien. Serán nuestros particulares triunfos contra el ídolo más poderoso del mundo. Serán nuestras pequeñas conquistas de la libertad. Poco a poco, como dice el Papa Francisco, nos convertiremos en atletas de Cristo, por que el ejercicio hace fortalecer el “músculo del amor”.
Por último, ya que sabemos que somos débiles, tratemos de no ponernos a tiro de la tentación…Si en vez de irte a andar al campo, te vas al centro comercial…¡¡las llevas claras!!
Analicemos también nuestra vida, ¿cuánto tiempo tenemos para compartir con la familia, para descansar…? ¿Merece la pena ser esclavo de “algo tan sucio”?

Publicado

en

por

Etiquetas: