Desde la Playa

(por hombre, casado, con tres hijos, trabajan ambos, en vacaciones)

Complicada tarea la de comentar este evangelio desde el descanso. Y es que se nos pide estar siempre preparados, siempre atentos, hasta en vacaciones, como alguien decía: los cristianos “no veranean”. No podemos aparcar nuestra condición, nuestra esencia, somos lo que somos porque hemos encontrado un tesoro, y no lo podemos ENTERRAR en vacaciones. No olvidemos, por lo tanto, que en toda situación, incluso en la playa, tenemos que hacer presente con nuestros actos que tenemos un tesoro que queremos compartir con los demás. Nuestra actitudes, nuestras palabras, en tiempo de descanso no pueden relajarse, y es que “Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá.” Esto se nos dice de la manera más hermosa “no temas pequeño rebaño…”, así que no tengamos miedo, estemos preparados en todo momento, descansemos de la rutina, pero sigamos conectado a nuestro corazón, allí está nuestro tesoro. Un abrazo. 


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