(mujer, casada, una hija, pertenece a grupo de matrimonios y movimiento cristiano)
Y llegó el gran día de recibid al Espíritu Santo.
Hermanos la lectura de hoy me vuelve a recordar que Jesús nos desea, nos trae la paz….
¿Por qué nos inquietamos, cuando hay dificultades?
Pues porque, el mal está al acecho y si nos pilla distraídos con las cosas del mundo, hasta en nuestro matrimonio puede hacer daño.
No nos despistemos y recibamos con alegría, como los apóstoles, al Espíritu Santo y cojámonos de la mano de María para con fuerzas renovadas, sacar adelante esos despistes del mundo que se filtran en nuestros matrimonios.
Os invito a que juntos en nuestro matrimonio oremos diciendo: Ven Espíritu de amor, fortalécenos. Alegres en tu Espíritu Señor, llena nuestro matrimonio de tu gracia. Amén.