(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Después de que el Señor asciende a los cielos, nos da su gran regalo, el Espíritu Santo. Tratemos de sentirlo esta semana, hablemos con Él, oremos con Él…Quizás sea el gran desconocido, y por eso, vamos a tratar de repasar esos dones regalados, analicémoslos pues y descubrámoslos en nuestro quehacer cotidiano, así, como cuando nos relacionamos con alguien, que cada vez que la conocemos más, nos ayuda a estrechar esa relación.
1.- El don de la sabiduría: este don nos impulsa a buscar a Dios sobre todas las cosas. Nos ayuda por tanto a encontrar la “perla preciosa”, a sacar lo bueno de todo, donde está el Señor.
2.- El don del entendimiento: cuando las cosas nos parecen confusas y difíciles, el Espíritu nos echa una mano para descubrir qué es lo que Dios quiere de nosotros.
3.- El don de la ciencia: vivimos rodeados de regalos de Dios. gracias a este don, el E.S. nos ayuda a descubrirlos. Vemos el Amor de Dios, quizás donde otros no son capaces de verlo, y nos anima a a explicárselo a aquellos que no lo saben o les cuesta descubrirlo.
4.- El don de consejo: cuantas veces tenemos la cabeza hecha un lío y no sabemos cómo actuar bien. Con este don, el E.S. nos ayuda a decidir con acierto, a ser prudentes.
5.- El don de piedad: gracias a este don, podemos descubrir que Dios es misericordioso, que nos va a perdonar siempre por que nos quiere muchísimo y nos espera con los brazos abiertos.
Este don nos invita a hacer también nosotros lo mismo con nuestros hermanos, a tender siempre la mano, a quererlos…
6.- El don de fortaleza: en situaciones en la vida difíciles, Dios no nos deja solos, nos da fuerza y valor para afrontarlas desde el amor.
7.- El don de temor de Dios: para entenderlo, hagamos un símil: cuando queremos muchísimo a alguien y sabemos que no nos hemos portado bien con él y que podemos hacerle daño, ¿no es como si se nos encogiera el corazón?… Ese es el temor al que se refiere, no al de un Dios castigador y que nos da miedo. Co este don, el E.S. nos ayuda a no ser orgullosos y a reconocer que todo se lo debemos a Dios.
Pues nada, con tanto regalo, manos a la obra, para que sea verdaderamente cristiano, de nosotros tiene que salir la necesidad de compartirlo con los demás…