DESDE LA EXPERIENCIA CONYUGAL

(mujer, casada, una hija, pertenece a grupo de matrimonios y movimiento cristiano)  

Ser testigos… cuánto cuesta ser testigos de las gracias que Dios nos otorga cuando en el día a día, nos dejamos llevar por esa “corriente” que nos confunde y nos descentra.
Queridos hermanos en la fe, nos dice Jesús resucitado, que nos enviará lo que prometió el Padre, pues bien, un reto más en nuestro matrimonio es cumplir lo que un día prometimos ante Él.
Ese amor, esa fidelidad, ese caminar juntos y en torno a Él, con alegría y bendiciendo al Señor por siempre aun en las dificultades.
Siéntanos cerca la fuerza del Espíritu Santo para por lo menos intentarlo cada día.


Publicado

en

por

Etiquetas: