PARA REZAR

(mujer, soltera, trabaja, pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Te damos Gracias, Señor y Dios nuestro Misericordioso,
por tu Presencia real y Viva, Resucitado, en medio de nosotros.
Te damos Gracias a Ti, Señor Jesucristo Resucitado,
porque Tú, Dios nuestro, siempre tomas la iniciativa
para buscar momentos adecuados de Encuentro con nosotros
y llenarnos de tu Vida y tu Alegría con tu Presencia entre nosotros.
Tú nos enseñas hoy, Señor y Dios nuestro, que apareces siempre
en medio de nuestra vida, en cualquier momento, a veces sin esperarlo,
para que nosotros estemos siempre dispuestos a “ceñirnos” los trajes,
y ponernos a servir a los demás cuando sea necesario “mojarnos”
en el mar de la vida y de nuestra sociedad, para transmitir tu Mensaje.
Tú, Jesucristo Resucitado, nos recuerdas hoy, una vez más,
que sin la Luz de tu Presencia entre nosotros, no lograremos nada
porque sin Ti, la noche y la oscuridad se apodera de nuestro corazón
dejando de ser fecunda nuestra evangelización a cada persona…
Pero junto a Ti, y uniendo nuestro esfuerzo a Ti, amanece de nuevo
y Tú transforma todo nuestro ser en eficaces “pescadores de personas”
y en portadores valientes de tu Palabra de Vida que transmiten Esperanza.
Gracias porque Tú nos recuerdas que tu acción en medio del mundo
continúa hoy en día a través de nosotros, que nos llamas como tus discípulos
y nos envías a una misión, invitándonos a cambiar nuestras actitudes pasivas
por una actitud de Servicio y Entrega que nos lanza al “mar del mundo”
comprometiéndonos y “mojándonos” con los problemas de los más débiles
y de los más necesitados en nuestra sociedad, para vencer las injusticias
y superar entre todos las carencias producidas por nuestros egoísmos.
Te damos Gracias, Jesús Resucitado, por el Alimento de tu Eucaristía
que nos da la fuerza necesaria para no decaer en nuestros trabajos cotidianos
y para superar el cansancio o desánimo en las tareas pastorales o misioneras.
Gracias por el regalo que nos das de poder pertenecer a tu Iglesia Universal,
en la que todos tenemos cabida y nadie se pierde porque Tú estás Presente siempre.
Te pedimos que Tú nos ayudes cada día a unir nuestro trabajo y esfuerzo
al Pan de Vida de tu Eucaristía, para estar dispuestos al servicio misionero,
siguiendo siempre la Voz de tu Voluntad y así lograr abundantes logros junto a Ti.
Señor Jesús de la Misericordia, permítenos ser siempre discípulos cercanos a Ti,
amados por Ti, que logren reconocerte en los acontecimientos sencillos y cotidianos,
y así poder comunicarle a los demás que Tú Vives Presente entre nosotros.  Amén


Publicado

en

por

Etiquetas: