(matrimonio, dos hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)
Para vivir esta semana de Adviento, te invitamos a retirarte alguna tarde, un día completo o incluso el fin de semana, a algún lugar en el que puedas estar a solas, en tu “desierto particular”. Permítele a Dios que pueda hablarte ahí, como lo hizo con Juan.
Mira en ese tiempo de silencio, los “valles” de tu vida (circunstancias, acontecimientos…en los que te encuentras en “hondonada” o en los que estás muy por debajo de lo que podrías y deberías ser) Esos valles deben ser rellenados. Piensa como rellenarlos y decídete a hacerlo.
Reflexiona también sobre los montes y colinas de tu día a día (aquello que se te hace cuesta arriba, que ves inalcanzable para ti, que..). Deben ser nivelados. Decídete a nivelarlos, sabiendo que la fe es tu gran herramienta para mover los montes.
Repasa los caminos torcidos y/o los escabrosos, por los que avanzas a diario, porque te alejaste de la Palabra. Esos caminos deben ser enderezados y/o allanados. Toma determinaciones para enderezar tu caminar y eliminar todo tipo de bache.
Y después de este desierto, “vuelve al mundo” para decir a todos que deben convertirse a Dios. Y… continúa preparando el camino del Señor al hacer vida lo que has meditado. Así todo el mundo verá la salvación que Dios envía.
Mira en ese tiempo de silencio, los “valles” de tu vida (circunstancias, acontecimientos…en los que te encuentras en “hondonada” o en los que estás muy por debajo de lo que podrías y deberías ser) Esos valles deben ser rellenados. Piensa como rellenarlos y decídete a hacerlo.
Reflexiona también sobre los montes y colinas de tu día a día (aquello que se te hace cuesta arriba, que ves inalcanzable para ti, que..). Deben ser nivelados. Decídete a nivelarlos, sabiendo que la fe es tu gran herramienta para mover los montes.
Repasa los caminos torcidos y/o los escabrosos, por los que avanzas a diario, porque te alejaste de la Palabra. Esos caminos deben ser enderezados y/o allanados. Toma determinaciones para enderezar tu caminar y eliminar todo tipo de bache.
Y después de este desierto, “vuelve al mundo” para decir a todos que deben convertirse a Dios. Y… continúa preparando el camino del Señor al hacer vida lo que has meditado. Así todo el mundo verá la salvación que Dios envía.