(matrimonio con tres hijos, cuarto en camino, pertenecientes a un grupo de matrimonios parroquial)
Acabamos el año litúrgico con la excelsa fiesta de Cristo Rey. Y sí, Cristo es Rey pero de un Reino que no es de este mundo. Todas las enseñanzas que nos dio Jesús a lo largo de su vida pública, que son básicamente las que están recogidas en las escrituras, nos muestran el camino para alcanzar el Reino de Dios. Y esas enseñanzas, para los que somos padres -es nuestra obligación como cristianos- hemos de mostrárselas a nuestros hijos como un tesoro preciado y único que al compartirlo, lo acrecentamos y lo hacemos extensivo a los que nos rodean. Es fundamental que vivamos con fe la esperanza de alcanzar el Reino de Dios, pero mientras llega ese momento vivir en este mundo con la alegría de sabernos amados del Padre e irradiar esa alegría a todos los que nos rodean. Que el Señor os bendiga y proteja durante esta semana.