PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

En la respuesta de Jesús,  denota algo, que nos puede servir en nuestro día a día. A Él, no le importa reconocer su condición de Rey, pero da un paso más, dice cómo es su Reino. Su Reino es un lugar donde, ante todo, se es testigo de la Verdad, y Él ha venido a cumplir esa misión entre nosotros. Y, ante un interrogatorio tan delicado, no le importa para nada, dar testimonio de lo que “en su casa” vive, y lo que intenta hacer con el pueblo de Israel, conducirlos a la Verdad. Nosotros, no somos reyes, pero seguro que hay ocasiones donde nos brindan la oportunidad de decir lo que pensamos, y debiéramos tener el coraje de Jesús para, a pesar de las consecuencias, no renegar de “nuestro Reino”, de nuestro Rey. Para ello es fundamental revisar en nuestro interior si realmente estamos adheridos al mensaje de Jesús, retrotraernos a todos esos momentos de encuentro profundo con el Señor, donde hemos sentido, con absoluta certeza, que sólo Él merece la pena, el que nos da la alegría plena, tanto en los momentos buenos como los malos. Por tanto, no tengamos miedo de enarbolar la bandera de nuestro gran Reino, ese que ya estamos disfrutando ahora, hecho realidad entre nosotros. No se nos puede pasar por la cabeza, el no sentirnos orgullosos de él, y por tanto, dar nuestro testimonio, sobre todo con nuestros actos, a los hombres y mujeres que no han tenido el privilegio de conocer y experimentar la Verdad que nos hace cada día más libres.

 


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