(matrimonio con un hijo, voluntarios de ONG en país musulmán, trabajan en la misión, pertenecen a comunidad cristiana)
En un mundo donde prima la visibilidad y los grandes protagonistas, y en el que lo que cuenta es quién dice las cosas, más que lo que se dice propiamente, Jesus nos habla una vez más de que Juan, a pesar de ser uno de los más grandes profetas, no es lo importante… lo esencial es el mensaje que él nos da: que los primeros son los últimos, los sencillos, los humildes.
En un contexto como el nuestro aquí en Tánger, este Evangelio nos revela también que lo importante no es en nombre de quien se hagan las cosas (de uno u otro Dios, de una u otra opción política, etc. ); lo importante es qué se dice, qué se hace, y a quién va dirigido el mensaje: de nuevo los primeros son los últimos, los sencillos, los humildes.