PARA VIVIR ESTA SEMANA

(matrimonio, tres hijos, él trabaja, el matrimonio pertenece a comunidad cristiana y a movimiento seglar)

Del pasaje del ciego de Jericó, podemos sacar varias enseñanzas:
La primera es cómo Jesús se acerca a los más desfavorecidos, a los excluidos de la sociedad (el ciego, como los leprosos y enfermos, se consideraban impuros, y tenían que vivir fuera de los pueblos). Él, con un gesto amable, aún sabiendo lo que tenía, le pregunta “¿Qué quieres de mí?, como diciendo, aquí estoy para dar la vida por ti, sin ponerte límites a lo que me pidas. Nosotros, debemos seguir el ejemplo, acercándonos al excluido, si nos da reparo o en ocasiones algo de miedo, hay canales “más seguros” como Cáritas parroquial, distintas ONG`s, en las cuales podemos realizar esta labor. De todas formas, siempre podemos dedicar un gesto amable, un saludo adecuado, y no dar la espantada por respuesta, ellos están necesitados de cariño o al menos que se les trate con dignidad.
Del ciego, podemos sacar, para nuestra vida, varias enseñanzas: lo primero es pedirle al Señor, aquello que necesitamos, si realmente lo creemos justo, y además con insistencia, “alzando la voz”. Luego, pedirle al Señor, que nos dé ojos nuevos para quitar las etiquetas a todos aquellos prójimos que nos encontramos a lo largo del día y que se nos vienen enseguida sus defectos y el encasillamiento en el cual los tenemos ubicados. También ojos nuevos, para ser sensibles al paso del Señor por nuestra vida, y agradecérselo siguiéndolo por el camino, como dice la lectura.


Publicado

en

por

Etiquetas: